Poco antes de irnos para Barcelona compramos un pie de rey, también conocido como calibre. ¿Para qué? Pues para medir cómodamente las dimensiones de los componentes de nuestros hacks y poder encajarlos en las diferentes cajas y envases en las que los metemos. En la ferretería de siempre tenían cuatro o cinco modelos. Había uno de plástico bastante barato -que fue el que compré- pero al examinarlo en casa descubrí que eran los 4€ peor gastados en Obsoletos. ¡Si es que el nonio parecía dibujado a mano alzada! Así, que me tocó volver a cambiarlo por uno de metal. 18,90€ con caja de madera incluida.
También antes de irnos estuvimos en una comida con Marcos, uno de los responsables de Medialab. Umm… de esto no habíamos hablado aún… bueno, adelanto que estamos preparando unas actividades en colaboración con ellos para el año que viene.
Pues eso, que tuvimos una comida y como éramos tres contra uno decidimos invitarle a comer. 41,90€ cuatro menús. Desde aquí aconsejamos fervientemente comer en La Pitarra, que está todo increíblemente bueno.
YoReparo es un foro para los electricistas, los técnicos informáticos, los fontaneros, y toda esa gente que lucha contra la obsolescencia día a día. Desde cómo desatascar una cañería a solucionar problemas en redes Ethernet, a lo largo del tiempo la comunidad ha recopilado información valiosísima sobre miles de temas en docenas de subforos, posibles soluciones cuando el manual no alcanza, explicadas por expertos en el tema a los que ya les pasó alguna vez.
Los miembros de la comunidad son principalmente americanos, y la página hermana club de diagramas proporciona los ingresos, espero que sustanciosos porque realmente es muy útil: una base de datos con miles de diagramas y manuales de servicio semigratuitos. Así que recuerda, es posible que la información que necesitas sobre ese cacharro esté en algún rincón de esta web.
El tren de alta velocidad entre Madrid y Barcelona transporta cada día a unas diez mil personas. Todas ellas tienen acceso gratuito a unos cascos que van dentro de una cajita gris. A nosotros, de Madrid a Barcelona, nos lo ofrecieron las azafatas pasajero a pasajero; en el viaje de vuelta cada asiento tenía una cajita en la bolsa del respaldo.
Lo que muchos interpretarán como una cortesía de la casa es una promoción descarada de obsolescencia. Cada día el AVE genera miles de auriculares desechados que se quedan en los asientos, en las guanteras, en el suelo, en las papeleras e incluso por todo el andén una vez desembarcado el personal.
Por nuestra parte, vamos a mirar cómo utilizar las bobinas que llevan dentro para hacer guitarras eléctricas a lo Fela Borbone, ya contaremos qué tal.
Portatil de los noventa camuflado en un coche de los noventa.
Probablemente Chris Harrison sea conocido en Internet por sus proyectos de visualización de datos, bastante espectaculares y nada relacionados con la reutilización de tecnología. Si llegas a una web procedente de Infosthetics qué vas a encontrar sino datos guapamente dispuestos; pero tan guapamente dispuestos estaban los datos que me han dado ganas de saber más sobre Chris Harrison. En el inicio no he podido dejar de pinchar en Fun, qué demonios. ¿Qué hubieseis elegido vosotros entre Researh, Visualization, Fun y Travel? Nada defraudado por Fun me he recorrido los dos enlaces que me faltaban, y me ha dado muy buen rollo que el que recoge la diversión de toda su vida sea el más obsoleto de los cuatro; no sé cuántos años tendrá Chris, pero tiene documentados proyectos desde su época del instituto. De hecho en el instituto al tipo le salían más proyectos divertidos e interesantes que acné.
Como buen yanki ya tenía coche en el instituto; como buen geek no se despegaba de su portatil. Así que decidió currarse un adaptador para poder conectar su antiguo PowerBook 140 a la batería de su Honda Civic. Más adelante se le ocurrió conectar el portatil al puerto de datos del motor, y así poder monitorizar revoluciones, eficiencia y demás, y en eso está. Su Laptop in Car está perfectamente documentado, incluyendo diagramas de circuitos. Leer el resto… »
Lo primero que hemos hecho al llegar a Barcelona ha sido colgar el pompero del balcón y darle un poco de vidilla a esta calle del Raval. Los guiris nos lo han agradecido bailando con las burbujas. Y nosotros mirando.
Nos ha costado una semana grabar cuatro chorradas para poder montar un pequeño vídeo de demostración del cacharro. Por alguna razón no funciona en terrazas. Así que mientras cogollo hace el how-to de la batería humana, id echándole un ojo a su funcionamiento:
El gran blog Colgado de las Telecomunicaciones nos descubrió hace ya meses a C*NET, un grupo de personas que recuperan viejas centrales de teléfono y las restauran para seguir usándolas. Son máquinas electromecánicas, del tamaño de armarios roperos, que sirvieron para conectar los teléfonos de todo el mundo durante la mayor parte del siglo XX, aunque estos coleccionistas suelen optar por máquinas más pequeñas que hayan dado servicio en pequeñas poblaciones. El método para conectar la línea se basaba en selectores giratorios encadenados, un sistema bastante ingenioso. Siempre tengo esa impresión con los cacharros electromecánicos.
Y así de chula queda en la salita
Lo bonito de C*NET es que se han puesto de acuerdo para conectar sus centralitas vía internet, gracias a un producto de software libre como Asterisk. De esa manera, se puede finalmente enchufar un teléfono a una central de la red, marcar el número que corresponda, y observar cómo las máquinan comienzan a mover sus tripas para enlazar, vía internet, con otro aparato igual de robótico.
En Motho ke motho ka botho, a pesar de su nombre, puedes encontrar otra amplia colección de entradas relacionadas con el más amplio todavía mundo Linux. Entre ellas destaca un decálogo que recoge la teoría general a seguir para recuperar ese ordena cubierto de polvo que lleva varios años sin encenderse. Me ha llamado la atención porque intenta huir de las recetas concretas que, a pasar de ser utilísimas si tienes la suerte de que encajen con tu caso, no puedes llegar a poner en práctica nunca porque la probabilidad de que el caso recogido sea el tuyo es menor del 1%. En cambio, lista líneas de trabajo muy generales e incluye enlaces para profundizar en recursos que cualquiera necesita saber, más tarde o más temprano, para recuperar un cacharro. Insiste en que para trastear con ordenas viejos hay que echar unas horillas leyendo teoría, y que es buena cosa comprender cómo funcionan las tripas de un ordenador.
Insiste sobre el componente inexacto del cacharreo; cualquiera que haya trasteado un poco sabe lo impredecible de estas experiencias, lo poco que se puede uno fiar de la exactitud de la informática. En definitiva, son las diez cosas que te diría tu abuela que hicieras si supiese de informática tanto como de cocina: hijo, limpia bien todos los componentes antes de montar el ordenador, que está hecho un asco y así no puede funcionar. O en palabras de Motho ke motho I’ve seen computers “magically” start working again just by cleaning dust from the case and motherboard.
La última recomendación es la que más me ha gustado, también muy de madre y de abuela. Apela al cariño y al buen hacer del hacker para con la máquina: no te limites a hacerla funcionar, límpiala, tuneala, sacale lustre a la capa de cariño que se ha ido acumulando en el trasto con el paso del tiempo: Make it pretty. Repaint it. Cover it with stickers. Mod the case. Let your kids illustrate it. Doom it up. Una lectura muy recomendable.
Para el número de este mes, la revista Esquire ha puesto una portada de tinta electrónica a cien mil de sus ejemplares (la tirada completa ronda los 750.000). La excusa: celebrar el 75 aniversario del magacín. La razón: publicidad y más publicidad. Y lo han conseguido; el gesto de vender miles de pantallas de tinta electrónica -fabricadas por una empresa propiedad de los dueños de Esquire- a seis dólares ha hecho correr ríos de posts y noticias. Los medios de masas, en un corta y pega de la noticia sobre la tinta electrónica que llevan diez años publicando, afirman que el futuro ya está aquí. Los blogs, en general, ponen a Esquire de chupa de dómine.
Es alentador descubrir que una de las mayores controversias en torno a este movimiento de marketing ha girado en torno a las baterías y la obsolescencia del aparato. La portada lleva seis finas pilas de botón que permiten una autonomía de 90 días. Los que las dejamos en el baño solemos tener una revista aborrecida si lleva tres meses sobre el bidé, pero cuando se trata de un ejemplo de tecnología revolucionaria y que pretende marcar un hito, y no va a llegar a la primavera que viene… poco negocio veo yo ahí. Y no es necesario tener una suprema conciencia ecoglobal para deducir que vender cien mil aparatos cuyo destino es la basura en tres meses es una guarrada enorme.
El propio editor de la revista hizo guiños a la comunidad hacker para que destriparan el aparato. Y así hoy nos hemos desayunado con los prímeros vídeos y fotos del desmontaje y las entrañas de la famosa portada. Confieso que ni siquiera había visto vídeos de la portada funcionando normalmente. Más que una hoja, parece un sobre, y en cuanto al aprovechamiento de las capacidades de la tecnología… dejémoslo en que no han gastado en diseñadores multimedia:
Pero si parecen gifs animados. Los neones de una farmacia de los ochenta son más multimedia que esto.
Una vez más, el trabajo desinteresado de la comunidad dará funcionalidad a aparatos que salen incomprensiblemente capados de fábrica. Ya sucedió con los móviles liberados, con los ipods crackeados, con las consolas, con los dvds…
Un tipo australiano encuentra en una tienda viejas placas y tarjetas de ordenadores. Se las compra a un dólar -australiano- cada una, y dedica las siguientes semanas a montarse un 8080 que corre CP/M. Old school.
Como él mismo dice, el disquete desde el que arranca es un poco lento. Eso que ejecuta al final es Zork, una aventura conversacional que ya era para frikis hace tres décadas. Hoy, puedes jugar al Zork online.
Por cierto, no tan lento. En un minuto diez, que es lo que dura el vídeo, mi ordenador actual no tiene tiempo a arrancar y ejecutar el Civ3 ni de coña.
Semana linuxera Desde el lunes 17 hasta el domingo 23 de noviembre publicaremos cada día un post dedicado a una distro de Linux para equipos obsoletos.
Obsoletos es un proyecto de investigación, creación y difusión de sistemas creativos de transformación de residuos tecnológicos.
Este blog es el espacio en el que el equipo de Obsoletos volcamos nuestras ideas, referencias y pensamientos en torno al mundo de la tecnología y la reutilización.
También queremos usar este espacio para dejar constancia de en qué nos gastamos la pasta, porque consideramos que el dinero público es algo muy importante y, la verdad, aún no sabemos qué coño hicieron con ciento cuarenta mil eurazos los tipos de las Keli Finder.