Una de las cosas de las que más se lamentaron los responsables de la UCLM en nuestras recientes reuniones fue la falta de ambiente de comunidad en los campus. Creo recordar que las palabras del gerente fueron “llevo seis meses en el cargo y sois los primeros que venís a proponer algo y no a contarme un problema”. La gestión, papeleo y burocracia cotidianos muchas veces impiden a los jefazos promover actividades participativas. Y es una pena, porque una universidad es un grupo de varios miles de personas con inquietudes culturales y muchas veces sociales, terreno abonado para mayos del 68, duelos de robots, fiestas toga y demás actividades recreativas y multitudinarias. Así pues, dejamos caer la idea de celebrar un Spermöla universitario manchego, y la idea pareció caer de cara. Ya veremos.
Echemos entre tanto un vistazo a lo que hacen en otros sitios: la Asociación de Reutilización de Ordenadores de Cornell (CCRA en inglés) es un magnífico ejemplo de lo que puede rendir el capital humano universitario. La Universidad de Cornell, famosa por contar durante décadas con el profesor Carl Sagan, es un importante nido de geeks, y los de la CCRA dedican su tiempo a la noble tarea de reparar ordenadores para mandarlos a escuelas e institutos africanos. Cada año se plantean cuatro o cinco proyectos concretos con la colaboración de ONGs locales, y costean con donaciones el envío del material, una vez puesto a punto según las necesidades que hayan indicado los receptores.
-Jaja, qué cachondo el Enjuto Mojamuto.
Es difícil exagerar las bondades de un ordenador como herramienta de aprendizaje, especialmente en entornos de carestía. Sólo la cantidad de texto, imágenes, vídeos que podemos meter en un disco duro supera todos los libros que una persona normal lee a lo largo de su infancia. Cada ordenador que la CCRA envía a un aula africana es realmente útil para docenas de chavales, y digo útil en el sentido de acabar de contable en lugar de cultivador de sorgo.
Spermöla es otro de los proyectos que tiene Basurama en marcha y que traemos a este blog porque acaba lanzarse una versión digital del mismo.
No sé muy bien cómo funciona la gestión de residuos en otras ciudades. En Madrid el Ayuntamiento tiene un servicio de recogida de voluminosos, de manera que los vecinos son avisados para que en determinada fecha puedan dejar en la calle los muebles y demás objetos grandes que no quieran. Suena bonito, ¿eh? El problema es que todos estos muebles son llevados directamente al vertedero ¿Te acuerdas de la historia del basurero que quería que tirara una CPU a su camión? Pues eso.
En Alemania en cambio existe un sistema que llaman spermüll (de ahí el nombre spermöla) donde -previo aviso- se permite a los vecinos que saquen sus muebles a la calle. Parece lo mismo, pero hay una pequeña-gran diferencia: que la calle se corta para que otras personas se acerquen a ver la improvisada exposición de objetos y se lleven lo que quieran. Para mí esta idea es muchísimo mejor por dos razones.
1. Los objetos siguen siendo utilizados
2. Se refuerza el tejido social entre vecinos, dado el carácter festivo del evento.
Estos chavales habrán perdido la Eurocopa, pero demuestran ser más listos que nosotros.
Total, que después de organizar varios spermölas en diferentes lugares de España y visto el éxito de la propuesta, varios miembros de Basurama han lanzado una versión virtual a través de meipi, con la esperanza de que la idea acabe funcionando sola.
Si tienes algún ordenador, móvil, video u otro objeto electrónico y estás pensando en deshacerte de él, deja una entradita en el meipi de spermöla, que los obsoletos estaremos encantados de darle una nueva vida.
Afrigadget es un blog colectivo dedicado a mostrar al mundo el ingenio tecnológico africano. Es realmente apasionante recibir noticias de ese enorme agujero negro informativo, del que sólo escapan algunos lamentos de vez en cuando. Pues no señor, África es un sitio inmenso lleno de gente joven dispuesta a luchar por un futuro mejor. O al menos, a írselo fabricando con sus propias manos. En Afrigadget encontraremos desde molinos de viento hasta esculturas para turistas. Y, aunque no es un blog específicamente dedicado a ello, muchos de los cacharros nacen de la reutilización.
Este helicóptero, construido por el nigeriano Mubarak Muhammad Abdullahi está hecho con aluminio de la basura, piezas de coches viejos y los restos de un Boeing 747 estrellado en la zona. Y volar, vuela, a una altura de un palmo. Obvia decir que el señor Mubarak no posee formación aeronáutica.
Los cacharros africanos suelen transmitir una poderosa idea de utilidad. Mucha gente en África, como decía Kapuscinski, tiene un solo objeto importante en la vida, y se ganan la vida con ello: el que tiene una pala hace agujeros, el que tiene una olla cuece arroz y lo vende. Aquí vemos una máquina de soldar hecha con bobinas caseras, encontrada por un editor de Afrigadget en la carretera Ngong, en Nairobi. Mete miedo:
Si alguien con iniciativa como Simon Mwangi, que vive precisamente en ese barrio de la capital keniata, tiene acceso a una máquina de soldar y a la chatarra que se acumula en los vertederos, pueden llegar a crearse esculturas como este cocodrilo. Simon las vende principalmente a hoteles de lujo y cobra hasta 30.000 chelines por cada una, que equivale a unos 300 euros.
Así que donde antes había un vertedero, chatarra y cables, ahora tenemos a un fabricante de soldadores y a un artista herrero ganándose la vida. Muchos europeos que se definen como liberales deberían aprender un poco sobre cómo sacar adelante, con tesón y mucho ingenio, un negocio en circunstancias mucho más chungas de las que estamos acostumbrados a ver.
A ver si consigo encontrar alguien digno de esta categoría cada lunes, y juro que a esta mujer la he descubierto buscando la imagen que usamos para encabezar cada título de post, la del disquete azul. Se llama Brenda Guyton, se parece a esa amiga de tu madre que se divorció hace unos años y decidió darle rienda suelta a su expresividad, y su estilo ultrakitsch me ha conquistado. A pesar de lo que aparenten algunos de sus cuadros, esta texana está muy interesada en la inteligencia artificial y en la fusión de las conciencias humana y digital. Su serie escultórica Found-objects se compone de piezas construidas a base de basura informática, en plan ready-mades de Duchamp pero en búsqueda de una estética más pop.
Su escultura Jack está a la venta por 2.800 dólares. Aprovéchate del cambio actual y llévatela a casa.
Obsoletos es un proyecto de investigación, creación y difusión de sistemas creativos de transformación de residuos tecnológicos.
Este blog es el espacio en el que el equipo de Obsoletos volcamos nuestras ideas, referencias y pensamientos en torno al mundo de la tecnología y la reutilización.
También queremos usar este espacio para dejar constancia de en qué nos gastamos la pasta, porque consideramos que el dinero público es algo muy importante y, la verdad, aún no sabemos qué coño hicieron con ciento cuarenta mil eurazos los tipos de las Keli Finder.