Mañana se celebra, de diez de la mañana a ocho y media de la tarde en la Facultad de Informática de la Complutense, RetroMadrid 2010. Hay tantas conferencias, concursos, exposiciones y acontecimientos que será imposible estar a todo, pero nos pasaremos por allí. A ver si encontramos algo interesante en el rastrillo.
Me ha hecho especial gracia la ocupación de colocador de bolos, desempeñado por adolescentes hasta los años 40. Si hoy las boleras son la máxima expresión del posmodernismo colorista de la sociedad de consumo, el pasado nos evoca una infame sordidez en la que un chiquillo pobre nos contemplaba aburrido desde el fondo del pasillo de madera.
Lectura de hoy: la historia temprana de los videojuegos en Pixfans, que arranca mucho, mucho antes del Pong. En efecto, las máquinas arcade son hijas de otros entretenimientos como el cinematógrafo o el futbolín. Antes de la electrónica estaba la mecánica, claro.
Pablo Iglesias Simón es profesor titular en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (más conocida como RESAD, que es un acrónimo horroroso) y gracias a alguno de sus alumnos hemos descubierto que este tipo tan majo firma sus apuntes con un sello de Creative Commons, o sea, que son libres para que todo el mundo pueda leerlos mientras quede clara su autoría. Esto, que en principio parece de Perogrullo, no es muy común en un espacio como la Universidad pública, donde todo el conocimiento generado con nuestros impuestos debería ser universalmente accesible. Por supuesto, un alumno siempre puede comprar los apuntes en las copisterías o bajarse material de la aplicación online que tenga la universidad. Pero Pablo sube sus apuntes a su propia página personal para que yo no tenga que acudir a las copisterías de la RESAD o pedirle a algún alumno su user y pass.
Entre todos los pdfs de su web, hay uno que nos ha llamado especialmente la atención: una lista de soportes analógicos y digitales de grabación y reproducción de audio (PDF, 123 KB). Como estos días andamos liadillos con esto de los formatos de conservación de información, esta lista nos ha ampliado notablemente los horizontes: desde el cassette al DVD-RAM BWF, con su precio, calidad, editabilidad, etc. Hay tanto formatos domésticos como profesionales, y todos ellos se usan hoy en día en mayor o menor medida (o sea, no hay ninguno totalmente obsoleto).
En un país como España, en el que cada año se vende un teléfono móvil por cada tres habitantes, se diría que no existe cultura de la reparación. Pero según El País, cada año se reparan tres millones de aparatos. Conste que, pese a las estupendas cifras, los obsoletos no conocemos a nadie que haya arreglado su móvil estropeado.
En Obsoletosmantenemos que el cajón, el armario, el garaje, o donde sea que almacenamos los trastos, es un lugar importante para la obsolescencia. Cuando acaba nuestro amor por un gadget, lo ponemos al fondo de un estante. Es más sencillo almacenarlo que tirarlo o venderlo, lo que supondría una renuncia total y una especie de asunción de responsabilidad emocional. En realidad, hacemos con los aparatos lo que nos gustaría hacer con la gente. Me pregunto si nuestros nietos serán unos torturadores de robots.
Así que los aparatos se acumulan en los estantes y se aburren. Si Toy Story jugaba con esa fantasía de qué hacen los juguetes cuando nadie les ve -incluyendo la historia de desamor usuario-juguete- Stuff Vs Stuff muestra el lado más oscuro de la obsolescencia. Un walkman sin nada que perder cuyas cintas empiezan a desmagnetizarse. Una aspiradora que ha tragado más polvo que Lawrence de Arabia. Rabia primigenia que ellos mismos no sabrían explicar. Pinzas, baterías, velas, habitantes de cajones siempre dispuestos a ver cómo se destrozan dos aparatos que ninguna persona volverá a usar. Son menos de dos minutitos:
Hace un tiempo que Fernando nos mandó en un mail el link a la web de unos muchachos canadienses que han convertido su coche de gasolina a eléctrico. Hay mucha información sobre conversiones de coches en internet, pero el reto del proyecto ForkenSwift está en mantener el gasto neto por debajo de mil dólares ¿Cómo? Bajando los requisitos al mínimo, usando componentes de segunda mano y vendiendo las piezas que sobran.
El coche utilizado para esta conversión fueron en realidad dos: un Suzuki Swift podrido por dentro y un Geo Metro (que es el mismo coche pero con otra marca) podrido por fuera. Hablamos de coches de principios de los 90 que costaron 75 y 170 dólares, respectivamente. El motor eléctrico y gran parte de la cacharrada vino de una carretilla elevadora, de la que no se emplearon las baterías o el controlador por ser demasiado pesados.
¿El resultado? Un cochecillo que alcanza los 50 kilómetros por hora, tiene una autonomía de 20 kilómetros y es ligeramente peligroso para los peatones porque no hace ruido. Qué más quieres por mil dólares. Como dijimos el otro día, los valores testosterónicos que se asociaban a los automóviles van a desaparecer en la próxima era de los coches eléctricos. Mira el siguiente vídeo de la conducción del ForkenSwift ¿Acaso es posible comportarse como un macarra de BMW con este coche?
Especial mención merece el esfuerzo de haber vendido las piezas que iban sobrando del Suzuki, del Geo y de la carretilla. Si hubieran tirado todo a la basura, el proyecto habría costado 2600 dólares. De hecho, el gasto neto en la carretilla, la diferencia entre lo que pagaron por ella y lo que cobraron por la chatarra sobrante, fueron 36 dólares. Esto es obviamente imposible de hacer en España, donde el vicio de nuevos ricos nos impide comprar y vender cosas de segunda mano.
Gracias a esta incursión en el mundillo de las conversiones caseras de vehículos hemos descubierto páginas como EValbum o Ecomodder, donde los manitas cuelgan las fotos de sus proyectos. Mi obsocoche sigue chupando gasoil -y por muchos años- pero la creatividad derrochada en estos aparatos es entusiasmante. Desde carros sesenteros hasta pequeñas motocicletas, cualquier vehículo puede pasarse al amperio con un poco de cirugía casera. Esto me resulta especialmente interesante en una industria que se ha pasado a la obsolescencia funcional hace relativamente pocos años. Para mucha gente, su coche actual es el primero al que no le pueden meter mano bajo el capó. Aún recuerdo el cabreo de mi tío, el mecánico, cuando descubrió que tenía que llevar su nuevo coche a un taller para cambiar una triste bombilla.
Otro tema a considerar es la fantástica regulación que tienen los países anglosajones con respecto a la homologación de vehículos. Si funciona y no es peligroso, pagas algo de dinero y a conducir. Por eso de las islas británicas salen todos esos coches freaks tipo cama con ruedas, o sofá-coche; pero también asombrosos deportivos artesanales que al otro lado del Canal no se podrían homologar por no ser productos industriales.
Este meneo me ha parecido gracioso: un artículo del ABC de diciembre de 1985 sobre la piratería fonográfica y la amenaza que representaba para la industria musical (en PDF). Y eso justo antes de que dicha industria viviera los años de vacas más gordas de su historia. Especialmente interesante el cuadro comparativo entre países para demostrar que en España somos, históricamente y desde los berberiscos, unos blandos con los piratas.
SquareTrade es una empresa californiana dedicada, entre otras cosas, a vender garantías para productos electrónicos. Al ser independiente de los fabricantes de los aparatos, los informes de fiabilidad que de cuando en vez publica SquareTrade son considerados una fuente bastante creíble.
Ante las pasadas navidades, SquareTrade publicó un breve pero revelador informe sobre ordenadores portátiles. En ocho páginas condensan la experiencia de 30.000 portátiles que han pasado por sus manos en los últimos años. Conclusiones:
Uno de cada tres ordenadores portátiles sufre un fallo en sus primeros tres años de vida; de esos fallos, un tercio son provocados por accidentes. Es uno de los aparatos electrónicos de consumo menos fiables, a causa de la gran densidad de hardware delicado y el uso móvil que le damos.
Los netbooks se estropean un 20% más que los demás portátiles. Esto es una proyección de SquareTrade porque hace tres años no existían los netbooks.
En cuanto a fabricantes, el jugoso titular: HP vende los peores ordenadores de entre las grandes marcas mundiales. Asus, Toshiba y Sony son las marcas más fiables. HP, Acer y Gateway, las tres que más venden, son también las menos fiables. Esto va por épocas, hubo un tiempo en que los IBM eran lo máximo y ya ves dónde está ahora su heredera Lenovo. Pero es un buen motivo para inclinar la balanza de la decisión de compra en un sentido o en otro: ¿vale la pena pagar algo más por comprarme un ordenador de una marca un 40% más fiable que otra?
Cuando Microsoft decidió el pasado diciembre banear del servicio online a las Xbox 360 chipeadas, provocó curiosos movimientos en la red como la invasión de consolas baneadas a la venta en eBay (en inglés). Para los gamers, la interactividad social y el multijugador online se han convertido en imprescindibles, muchos años después de aquellas Nintendo GameCube y Sega Saturn que comenzaban a tantear la conexión a la red.
Paso de traducirlo, si no sabes inglés no te iba a hacer gracia. Clic para ampliar
Oh, sí, han cambiado muchas cosas en los últimos veinte años. La tele es digital, los teléfonos son móviles y el café se llama latte. Pero los cambios más espectaculares se han producido en el terreno de la interactuación interacción con las máquinas. De alguna manera, se tiende a la ampliación de las posibilidades (más botones, más armas, más cámaras) en detrimento del feedback. Todos los torpes videojueguiles recordamos la primera carrera en bicicleta del GTA: San Andreas ¡Aprender a montar en bicicleta no es sencillo!
El grupo madrileño de hackers del Dragón de la Elipa, nuestros hermanos y vecinos Hack Drag, organizan este jueves un taller de reciclaje informático en el otro centro social autogestionado del barrio, el Gato Negro, dentro de las jornadas culturales por motivo de su primer aniversario. Este jueves 17 de diciembre, a las siete de la tarde, en la calle de la Virgen de Lluc, 88; metro Pueblo Nuevo.
Navegando en busca de algo que no tenía nada que ver, llegué a este estupendo gráfico encontrado en Geekstir de formatos de almacenamiento de música, fotos y datos. Haz clic en la imagen para ampliar.
Obsoletos es un proyecto de investigación, creación y difusión de sistemas creativos de transformación de residuos tecnológicos.
Este blog es el espacio en el que el equipo de Obsoletos volcamos nuestras ideas, referencias y pensamientos en torno al mundo de la tecnología y la reutilización.
También queremos usar este espacio para dejar constancia de en qué nos gastamos la pasta, porque consideramos que el dinero público es algo muy importante y, la verdad, aún no sabemos qué coño hicieron con ciento cuarenta mil eurazos los tipos de las Keli Finder.