El martes vino la gente de La 2 Noticias a grabar los talleres que estamos desarrollando en Medialab Prado estos días, y esa misma noche tuvimos nuestro minuto de gloria en el informativo. Por aquello del contraste, salimos justo después de la inauguración del Jugene, el nuevo ordenador más potente de Europa.
He recortado y posteado el vídeo porque, aunque RTVE.es no permite embeber vídeos, en esta entrevista la jefa de la web dice literalmente que le encantaría que se pudiera. Y yo, a cumplir deseos.
Sprite es el sobrenombre de Jeroen Domburg, un hacker en el sentido más clásico, un auténtico manipulador. Lo que yo quiero ser de mayor, vamos. Y lleva varios años documentando sus proyectos en esta página.
Y como todavía no somos mayores y en consecuencia no podemos ser como Sprite pues solo nos quedaba llamarlo y traerlo a dar un taller sobre uno de los temas que mejor controla: microcontroladores.
Sprite es un hacker a pies juntillas, podríamos decir. Ayer nos contaba que acaba de comprarse uno de los modelos de teléfono de la plataforma OpenMoko, uno de los dispositivos de telefonía de nueva generación que Gizmodo calificó en su momento de anti-iPhone. Todos los modelos OpenMoko vienen con núcleo Linux y un entorno gráfico basado en X.Org y aceptan sin problema casi cualquier distribución. Jeroen, por supuesto, ya le ha puesto Debian.
Además de ser parte de comunidades de desarrollo de aplicaciones abiertas como OpenMoko y usar Debian en todos sus cacharros, a lo que se dedica Sprite es a manipular cualquier cosa que cae en sus manos, desde consolas de 8 bits hasta marcos digitales.
Aunque así dicho no lo veas nada claro, Sprite ha conseguido tener una segunda pantalla para su portátil utilizando este pequeño marco digital.
Mini-taller Controlando la calle. Programación de microcontroladores, impartido por Jeroen Domburg. Medialab Prado. C/ Alameda, 15. Atocha De 16:30h a 20:30h. Jueves 28 de mayo y martes 2 de junio. Más información
Se está haciendo famoso en la internet un videotutorial para transformar una cinta VHS en un pinball mínimo:
Bueno, ya dije que era mínimo. El caso es que tiene gracia, y por eso miles y miles de personas han visto el vídeo. Indagando un poco más, he descubierto que el autor, Nextraker, tiene una activa identidad digital, expresada a través de sus vídeos de tutoriales de bromas y trucos. Todos ellos son realizados con guantes de latex, nunca se le ve la cara ni se escucha su voz. Su avatar es el dibujo de un tipo tumbado a la bartola, y no tiene web propia. Nextraker es un activo personaje en internet de cuya vida ahí fuera no tenemos ni un poco de información.
El amigo Nextraker (se pronuncia necs-rei-quer) es miembro, para empezar, de la comunidad Instructables. Allí puede relacionarse con otros aficionados al tema de la reutilización y el hack, para preparar sus vídeos, y obtener un inmediato feedback en cuanto son producidos.
Pero además, Nextraker es miembro de Metacafe de Youtube, de Revver y de Comedy.com. Todos esos servicios sirven para lo mismo, almacenar y reproducir vídeos, pero algunos como Metacafe cuentan con programas de retribución de sus usuarios. Según este post en el foro de Metacafe:
La estructura del programa sigue siendo básicamente la misma: cualquier creador de un vídeo original que cumpla con los requisitos del programa puede enviar su vídeo, y pagaremos 5 dólares por 1000 visualizaciones, a partir de un mínimo de 20.000.
O sea, que un vídeo como éste en el que nos enseña a cerrar una lata de refresco le ha hecho ganar trescientos dólares. No te haces millonario, pero es un buen pellizco. La economía del siglo XXI permite vivir de lo que uno quiera, literalmente, gracias a las mil maneras de capitalizar una afición. Y… bueno, ya tenemos un ejemplo más.
Francés, recién treintañero y artista digital. Se llamaBenjamin Gaulon y descubrimos su web, Recyclism, por los chicos de Scrapyard Challenge, que han ofrecido unos talleres con Basurama estos días. Ah, talleres de reutilización creativa de informática obsoleta, pues conocemos a unos tipos que hacen algo parecido vinieron a decir, y, efectivamente, los talleres E-Waste en los que participa Benjamin Gaulon y que han pasado por diversos sitios de Francia, Holanda e Irlanda los últimos tres años, nos resultarán familiares a los acostumbrados al cacharreo.
Taller E-Waste 2.0 en Estrasburgo dedicado a la robótica, esa excavadora aprendió a dibujar
Así son los artistas hoy en día, ¿verdad? La vocación divulgativa se une a la reflexiva y a la expresiva. La reutilización, el reciclaje y la transformación creativa para la producción de piezas asequibles guían a Gaulon. Mucho Arduino y mucho Processing, integrados al máximo con antiguas impresoras o juguetes. En Made to Break, por ejemplo, los viejos circuitos de una NES son aprovechados para procesar y corromper imágenes a nivel analógico, mediante una interfaz semejante a un pad de máquina arcade.
Manejando los circuitos; los resultados asoman por la pantallita y los cascos. Foto de Conor McGarrigle
La idea de corrupción está muy presente en la obra de Gaulon: si en RandomMe la cosa va de hackear las imágenes grabadas por una cámara de CCTV mostrándolas aleatoriamente y destruyendo la linealidad temporal, Corrupt es un sencillo programa en Processing que corrompe fotografías. Los resultados son posteriormente interpretados y aprovechados; es decir, reutilizados.
Cómo raya, ¿eh?
Me ha gustado mucho Recycling Entertainment System, que convierte mandos de NES en instrumentos musicales, permitiendo a media docena de personas actuar como DJs simultáneamente. Si la interfaz es tan familiar como un pad de Nintendo, la caja negra central convierte la señal a MIDI y un ordenador la procesa, en un sistema limpio para el creador ocasional que tome el mando.
En BoingBoing han hecho una recopilación de diez ordenadores realmente bellos, desde el motor diferencial de Charles Babbage hasta el Apple G4 Cube, cosiendo así con un filo hilo la belleza decimonónica con la postindustrial.
Ayer tuvo lugar la primera sesión de los talleres del puerto paralelo, y Carlos Rey inundó el Medialab con su sabiduría mientras Cogollo nos proporcionaba balsas para navegar y salvavidas a los que agarrarnos. Su charla inicial, que supongo que estará online la semana que viene, fue una magnífica introducción al mundo del puerto paralelo del PC, pero el tema es que Carlos Rey puede hablar de muchísimas más cosas: montañismo, IBM, la electrónica cuando no había transistores, micología, telescopios, impresoras… Por eso, hace unos días fuimos a su casa para hacerle una entrevista que iremos colgando en el blog a medida que vayamos montando. Hoy, la presentación del personaje:
Carlos Rey tiene la costumbre desde hace mucho tiempo de recolectar y destripar todo lo que tenga un circuito dentro, y con minuciosidad clasificarlo dentro de un sistema de decenas de cajones de un gran mueble de madera. El mueble es de los años veinte, y salió de una de las limpiezas que hicieron en la Escuela de Industriales de la UPM. Mientras tanto Carlos ha sido ingeniero de sistemas en IBM durante treinta años, y ha impartido clases en la Escuela de Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, donde estudió y donde actualmente colabora en el desarrollo de proyectos de domótica.
A nivel profesional Carlos Rey vivió y fue partícipe de la entrada del ordenador personal en España, a principios de los ochenta. Durante aquella década se dedicó en IBM a desarrollar periféricos para aquel nuevo ordenador que empezaba a invadir los hogares, adaptando los sistemas que IBM tenía para grandes computadoras.
Carlos Rey con la guitarra eléctrica que construyó en los años sesenta.
En los felices años sesenta, según los denomina él mismo, cuando no tenía más de veinte años construyó una guitarra eléctrica. Modeló la carcasa en madera, hizo las pastillas con bobinas de cable enrollado, el control de volumen y tono con dos potenciómetros, y reutilizó el mástil de una guitarra española que encontró en la calle.
En el taller que empieza hoy y continuará el próximo martes 26, Accediendo al mundo real. El puerto paralelo, nos contará cómo utilizar el puerto paralelo para diversos propósitos. A las 16.30 relatará con una pequeña charla cómo usaban el puerto paralelo en IBM a nivel profesional, por ejemplo para transferir información de ordenador a ordenador; y también cómo sigue siendo útil hoy día.
Mini-taller Accediendo al mundo real. El puerto paralelo, impartido por Carlos Rey. Medialab Prado. C/ Alameda, 15. Atocha De 16:30h a 20:30h. Jueves 21 y martes 26 de mayo. Más información
El siglo XX terminó de manera tan brusca como hemos visto en Good Bye, Lenin. En apenas un lustro, cientos de millones de personas se unieron a esta sociedad capitalista que llamamos global. Luego vinieron los móviles e internet y esas cosas modernas, así que cada país, antes un trocito de la Unión Soviética, pudo dedicarse a lo que mejor sabía hacer: los turcomanos a adorar a un ser de luz, y los estonios a convertirse todos en hackers.
Sin embargo, aunque nos pueda parecer que la era comunista es muy previa a internet, lo cierto es que en septiembre de 1990, un año antes de la disolución de la URSS, se asignó el dominio .su (Soviet Union), y a pesar de todos los esfuerzos de los reguladores desde entonces, todavía no ha sido eliminado. En 1994 fueron asignados el actual dominio ruso .ru y una docena más para el resto de nuevos países, pero la burocracia o la nostalgia impidieron el cese de actividad de .su.
El responsable del .su es el Instituto Ruso para el Desarrollo de Redes Públicas, también gestor del .ru, que deben tener contenta a la ICANN con su negativa a acabar con el dominio (según parece, llevan años en negociaciones). Al principio, los dominios .su estaban disponibles tan sólo para instituciones y asociaciones culturales. En 2001 se abrió al público, con el exagerado precio de 120 dólares para disuadir al personal contentando a los cuatro nostálgicos que exigían tener un dominio soviético. Pues bien, parece que no eran cuatro; a medida que el precio iba bajando, se registraban más dominios, hasta los 65.000 que hay hoy en día. Pocos, comparados con el más de un millón de .ru, pero sin duda un número significativo que además se dobla año a año.
Otros dominios que se han quedado obsoletos son, por ejemplo, el .zr, que desapareció en 2001 tras el cambio de nombre del Zaire. Todo esto se regula gracias a una norma ISO, en la que .su no está desde hace años, claro. Sin embargo, los partidarios del dominio soviético argumentan que al Reino Unido se le permite tener el .uk a la vez que el .gb. También hay quien aboga por conservar el .su como dominio propio de un país que ya no existe, añadiendo así la coordenada temporal a las conocidas fronteras espaciales. Es un tema peliagudo: ¿qué hay del dominio del Imperio Romano? ¿Y el del bizantino?
La magia de las marcas parece haberse disipado ante los ojos de la sociedad de consumo con la primera brisa de crisis. Los supermercados potencian sus marcas blancas, las grandes empresas se quejan, los medios de comunicación se ponen de parte de los anunciantes, y el consumidor redescubre el placer de buscar la calidad y el precio antes que los colorines y la experiencia. No sé en qué acabará todo esto. Aprecio la influencia de las marcas en la cultura pop, pero tantos años de explotación de niños nepalíes fabricando zapatillas, yogures con menos y menos y menos sabor, calcio procedente de la leche… ¡el actimel! Bueno, tal vez desee un poquito de dolor para esos bastardos.
Con respecto a lo de la cultura pop, las marcas llevan más de un siglo integrándose en el paisaje urbano y cotidiano. El mejor ejemplo es Coca-Cola, que ha pagado un sueldo a un simpático historiador llamado Phil Mooney durante treinta años para ejercer como conservador de la inmensa colección de objetos promocionales de la marca. Ahora tiene un interesante blog: Coca-Cola Conversations.
Hoy repasaremos tres ejemplos de promociones de marca basados en la tecnología: tres productos hijos de su tiempo, separados por más de cien años: los discos de chocolate de Stollwerck, el Beeper de Coca-Cola y la cámara de fotos Hello Kitty que estos días vende el periódico El Mundo. Leer el resto… »
Bueno, un tallercete menos. El primero en Medialab y el primero con “artistas invitados”. No ha ido nada mal. Yo al menos he aprendido más sobre Noruega en 5 días que en el resto de mi vida. Y nos han proporcionado una buena excusa para emborracharnos. Buena gente los Tinkartank éstos.
También hemos aprendido algo de electrónica, ojo. Como ya te contó skot, entre otras muchas cosas, nuestros amigos idearon un instrumento musical similar a un arpa, pero en lugar de cuerdas tiene rayos de luz. Un arpa de luz, vaya. Creo que no llegamos a poner su vídeo, así que ahí te va. Merece la pena verlo porque ademas de flipante es bastante informativo.
Durante el taller los chicos de Tinkartank nos enseñaron a construir nuestra propia versión de su arpa de luz. Una versión simplificada, por cuestión de tiempo, pero que cubre todos los aspectos relevantes de su hermana mayor. El primer día Einar se marcó una charleta introductoria a lo que íbamos a hacer. Se formaron cinco equipos, y cada uno tuvo como misión convertir un montón de cables y componentes en un instrumento de música y luz.
El martes consistió básicamente en soldar y soldar. Al menos, eso pareció durante un par de horas en las cuales el olor a estaño flotaba en el aire, y los polímetros se volvían locos intentando buscar ese pequeño fallo.
Una vez realizadas las soldaduras, llegó la hora de enchufar el invento al ordenador, apuntar los sensores al cielo, y calibrarlos con el ordenador.
Al final, todas las arpas llegaron a funcionar con mayor o peor fortuna. Pero era la hora de recoger, oooh. Este vídeo te dará una idea de cómo estaban las cosas a eso de las ocho de la tarde:
El funcionamiento de estos chisme es bastante sencillo en realidad. 7 fotodiodos (uno por nota) hacen de sensores, convirtiendo proporcionalmente la intensidad de luz que llega hasta ellos en un voltaje entre 0 y 5 voltios. Estos fotodiodos están conectados a su vez a un conversor analógico-digital, que convierte el voltaje de cada sensor en un número entre 0 y 1024 ( también proporcionalmente).
Esquema del circuito del arpa de luz. El conversor A/D es el chip gordo del centro. El 4N25 se usa para controlar otros objetos desde el puerto paralelo. No es necesario para el arpa propiamente dicha.
El conversor se conecta al ordenador a través del puerto paralelo donde este programa creado por Einar va leyendo periódicamente el estado de cada sensor. El programa no es muy complejo, pero tiene algunas opciones de configuración interesantes. Se puede invertir la entrada, por ejemplo, para poder tocar el arpa creando sombras sobre los sensores en lugar de reflejando luz. Y se puede convertir la lectura de uno de los sensores en una señal MIDI que puede ser usada directamente por otro programa como Reason o Max.
De hecho teníamos este pequeño script de Max que simplemente genera una onda sinusoidal de frecuencia proporcional a la entrada de un sensor, de modo que acercando o alejando la mano a dicho sensor cambiamos el tono del sonido, como si tuviéramos un Theremin rudimentario.
Total, que lo pasamos muy bien y aprendimos muchas cosas. Como siempre la gente se llevo las arpas a sus casas, pero dos chicos especialmente majetes (y usuarios de Mac, ergo sin un puerto paralelo que echarse a la boca) nos dejaron la suya como muestra (la primera que se ve en el vídeo). De momento se queda en Medialab Prado donde permanecerá expuesta para quien quiera perder un rato haciendo aspavientos delante de una caja de cartón.
Obsoletos es un proyecto de investigación, creación y difusión de sistemas creativos de transformación de residuos tecnológicos.
Este blog es el espacio en el que el equipo de Obsoletos volcamos nuestras ideas, referencias y pensamientos en torno al mundo de la tecnología y la reutilización.
También queremos usar este espacio para dejar constancia de en qué nos gastamos la pasta, porque consideramos que el dinero público es algo muy importante y, la verdad, aún no sabemos qué coño hicieron con ciento cuarenta mil eurazos los tipos de las Keli Finder.