Uros Petrevski es un joven diseñador de producto serbio que durante sus estudios en la ENSCI se curró un aparato que le permitiera crear formas experimentales. Usando una vieja impresora Epson y una pistola neumática, y programado en Director y Lingo, el invento acepta archivos .ai que se esculpen (¿escupen? ¿depositan?) sobre un cilindro giratorio.
El proyecto es del 2003 y el amigo Uros dice que está mirando de hacer un revival open source. Brindamos por ello.
Divagando ayer por internet encontré de casualidad esta página: www.kipkay.com. Se trata de la web de un americano bastante enloquecido que se entretiene hackeando todo lo que puede y subiéndolo a la red. Y no se le da nada mal.
Este video, por ejemplo, me llamo especialmente la atención porque nos sobraron unos cuantos DVDs viejos del Observatori. Un poco demasiado mortífero para lo que necesitamos, pero nunca sabes cuando vas a tener que dominar el mundo.
El caso es que la página tiene ya unos cuantos tutoriales y HowTos de este palo. Todos en forma de video. Y por cierto, que si con esos videos no te parece suficiente, este tipo tiene su propio tag en Metacafe.
Si el otro día comentábamos la apuesta de algunas marcas de lujo por el “hazlo tú mismo”, hoy traemos un concepto aún más interesante: el VIA OpenBook. El gran fabricante taiwanés de circuitos ha decidido apuntarse a la moda de los ordenadores ultraportátiles baratos que comenzó con el Asus Eee y que han seguido otras marcas como HP o Everex.
¿Qué quiere decir eso? Pues que cualquier empresa en cualquier parte puede fabricar carcasas para este ordenador. De hecho, con algo de maña podemos hacerlo nosotros mismos, analizar un poco la geometría y los puntos de contacto y currarnos una carcasa totalmente personal. Además, si la filosofía de los ultraportátiles es rondar los 300 euros/dólares, para una pequeña empresa sería posible vender ordenadores portátiles con un diseño radical y único a un precio todavía muy interesante.
Tendremos que esperar a tener unos cuantos discos duros más para poder hacerlo en algún taller, pero esta máquina de ritmos entra desde ya en la lista de ideas pendientes:
Se trata, como ves, de un pequeño ingenio construido con un motor vibrador y un cepillo de dientes. Si te fijas verás que las cerdas del cepillo estan ligeramente inclinadas de manera que, cuando vibra todo el conjunto, van empujando al bichejo hacia adelante. En este vídeo te explican cómo se construye. Y así de paso ves al cacharro en acción.
Total, que no sé de de dónde sacarían ellos el motor, pero tenía por casa un par de viejos telefonos Nokia y resulta que traen unos vibradores del tamaño justo para esto. Por cierto que además son faciles de extraer.
La placa con los circuitos del móvil está unida a la parte trasera de la carcasa mediante tornillos TORX como los de los discos duros. Una vez los retires quita la placa y detrás, junto a la toma de corriente, podrás encontrar el famoso vibrador.
No esta soldado ni pegado a nada así que sacalo directamente. Y una vez fuera, lo unico que tienes que hacer es doblar los contactos de manera que uno de ellos toque la pila en el canto y el otro por debajo.
Ya solo necesitas un poco de cinta de doble cara, un cepillo de dientes y una pila, que no son lo que se dice materiales muy exóticos, ¿verdad? Pues un poco sí. No me he matado buscando, precisamente, pero aún no he sido capaz de encontrar un cepillo de dientes cuyas cerdas estén dispuestas a colaborar. Los que he visto por aqui las tienen rectas o las cruzan en zig-zag y no funcionan demasiado bien.
Pero ayer encontré esta foto que Alejandro Gonzalez remitió a Evil Mad Scientist y se me abrieron las puertas del cielo. Lo llaman ChipBot y ha venido a rescatarnos.
Y es que chips de estos los hay a cascoporro en casi cualquier cosa que se enchufe o lleve pilas (y que estuvieras a punto de tirar a la basura). Así que por fin voy a poder hacer mi primera contribución al animalario robótico. Va por ustedes:
No es el caballo más rapido del oeste, pero tiene un punto de impredecibilidad que yo creo que puede dar lugar a carreras bastante interesantes.
No quedan excusas pues. Consigue un chip viejo, dóblale las patas un poco y pégale encima un vibrador y una pila de botón. Pocas cosas te dan tanto por tan poco.
Todavía no tenemos claro si nombrar obsoleto de la semana, o del día, o del mes, pero está claro que Chris Murphy, el autor de My Own Devices, se lo merece. Este artista neoyorkino trabajó de electricista y encontró la inspiración en la precisión y el cuidado que pone la industria en estos elementos. Así que, movido por esta especie de fiebre futurista, se dedicó a la meticulosa manufactura de criaturas con cables de colores y componentes electrónicos para crear la colección Paleo-Electronics:
En el taller que organizamos dentro del Festival Observatori 2007 tenía dos objetivos bastante definidos: el montaje de equipos a partir de piezas de ordenadores antiguos para después instalarles alguna distro de Linux que pudiese correr sobre aquellos cacharros, y la construcción de altavoces utilizando un disco duro estropeado. A continuación la propuesta de alguna oveja descarriada:
Una de las cosas que más nos gusta de hacer talleres es que los participantes se salen del guión con la facilidad con que las monedas escapan de los bolsillos de un ludópata, ¡cobarde!
Aprovechamos esta entrada para enlazar la página de Raquel Moreno López, en tu punto, que se dedica a tejer todo lo que le cae entre manos hasta que consigue darle forma de bolso o lámpara.
Ordenador abierto fue el primer proyecto de Basurama relacionado con la informática y los obsoletos. Consistía en un ordenador Pentium II (ya por entonces bastante antiguo) al que instalamos un sistema operativo Linux, en concreto una distribución Debian. La caja estaba abierta y todas las “tripas” expuestas y colocadas en diversas baldas con su correspondiente texto explicativo. En cada texto comparábamos el precio de esa pieza con el de una nueva. En el fondo de escritorio que diseñamos figuraba este texto:
1. El ordenador que estás usando funciona con un Pentium II (de hace 7 años) y con Linux.
2. Cuesta 150 € (en comparación con lo que cuesta un PC en la actualidad, unos 600€).
3. Todos los programas en él instalados son legales y te permiten hacer lo que haces habitualmente con tu ordenador: mandar emails, escribir y editar textos, retocar imágenes y navegar por internet.
4. Usa todos estos programas y comprueba que el ordenador que vas a tirar a la basura funciona todavía perfectamente.
Detalle del Ordenador abierto en el Observatori07, Valencia.
Para los aficionados a la informática y el trasteo es posible que no tenga mucho interés, pero haceros una idea de la cantidad de personas que jamás ha quitado los tornillos de la caja de su ordenador para ver qué hay dentro.
Estoy hablando de gente como mi abuela, que se asusta cada vez que le aparece un nuevo mensaje de windows avisando de una nueva actualización, o de mi madre, que me llama desde el trabajo cada vez que tiene una nueva duda de excel (en realidad siempre pregunta lo mismo porque se le olvida cómo se hacen las cosas).
Era un proyecto especialmente dirigido a estas personas; gente que en su día aprendió en el colegio a coser un botón o a cambiar la cinta de la máquina de escribir cuando ésta se secaba, pero que cada vez que le surge un mínimo problema informático se queda bloqueada.
Vista completa del Ordenador abierto en La Casa Encendida, Madrid.
Este ordenador, que estuvo expuesto en Mayo de 2005 en La Casa Encendida de Madrid, lo llevamos a otros lugares como el Kursaal en Donosti, el Centro Cultural Bastero en Andoain o el Observatori07 en Valencia. Con la excusa de los talleres que vamos a hacer en Obsoletos es posible que volvamos a sacarlo de la caja. Quién le iba a decir al pobre que le esperaba una jubilación tan larga.
Alexandromeda es un proyecto de creación de objetos artísticos con basura informática. Su creador pretende integrar la estética de la reutilización en composiciones intemporales, a modo de pequeños totems simbólicos del mundo en que vivimos.
También tiene unas miniaturas de vehículos bastante chulas en su galería. Aunque el proyecto parece haberse parado en el 2004, sin duda se merece nuestra admiración y respeto.
¿Se te hace caro pagar 40 euros por una caja para tu ordenador?
La Pink JailBox en Observatori 2007. Las exigencias del guión nos obligaron a enchufarle una LCD nada reutilizada pero ciertamente no le hacía mal.
Puedes conseguir una jaula como la de las fotos en cualquier chino por siete euros, podrás elegir entre una aceptable gama de colores. Las hay cilíndricas, prismáticas, esféricas. La forma es la elección más importante que deberás hacer a la hora de comprarla; la decisión dependerá del tamaño y las proporciones de la placa base que quieras meterle dentro. Para la Pink Jailbox hemos elegido una placa pequeña con dos puertos ISA y tres PCI, y el correspondiente AGP, más o menos como la de la imagen.
Placa base con tres slots PCI, dos ISA y un AGP, más o menos del tamaño de la que lleva la Pink JailBox. | Varios tipos de cliquetas, de las del Pan Bimbo, dignas sustitutas de las bridas.
La estructura metálica de barritas de la jaula permite bastante libertad de composición a la hora de colocar los componentes del ordenador. Basta comprar una bolsita de bridas por no más de tres euros —también dispondrás, en cualquier chino o ferretería, de una gama de tamaños y colores suficiente para alimentar tu indecisión durante un rato. Si eres de la cofradía del puño cerrao puedes hacer acopio de cliquetas durante unas semanas, sustituirán a las bridas muy dignamente dándole al conjunto ese aspecto low-low-tec tan de moda.
Como podéis ver en la primera foto las puertecillas levadizas originalmente utilizadas para colocar los abrevaderos de los pajarillos vienen muy bien para los cables gordos, como el de alimentación.
A continuación podéis ver un croquis de la colocación que hemos elegido nosotros para nuestra JailBox:
Semana linuxera Desde el lunes 17 hasta el domingo 23 de noviembre publicaremos cada día un post dedicado a una distro de Linux para equipos obsoletos.
Obsoletos es un proyecto de investigación, creación y difusión de sistemas creativos de transformación de residuos tecnológicos.
Este blog es el espacio en el que el equipo de Obsoletos volcamos nuestras ideas, referencias y pensamientos en torno al mundo de la tecnología y la reutilización.
También queremos usar este espacio para dejar constancia de en qué nos gastamos la pasta, porque consideramos que el dinero público es algo muy importante y, la verdad, aún no sabemos qué coño hicieron con ciento cuarenta mil eurazos los tipos de las Keli Finder.